Los demonios de Yunes

“Llega el momento en que tus demonios te piden un infierno más grande”: Anonimo.

Inceptus

José Luis Galindo Sosa

Cuando escuchamos: los demonios de Yunes (Miguel Ángel Yunes Linares) tenemos que aclarar que no nos referimos a sus hijos (que, si son demoniacos, pero ese es tema de otra columna), sino a su enfermiza obsesión con los exgobernadores de Veracruz: Fidel Herrera y Javier Duarte. Comentar sobre lo que hicieron o no hicieron estos y como deben ser castigados, perseguidos, incendiados, colgados, desmembrados y cualquier tortura conocida es de hecho ya un tema recurrente y si me lo permiten, aburrido. El tema es como gracias a esos demonios, y su discurso de revancha, utilizando el repudio hacia el criminal Javier Duarte, Yunes Linares logró un escaso margen sobre otro Yunes para ganar la gubernatura de Veracruz.

Pero, desde ganar y tomar posesión ¿Qué han visto los veracruzanos que resuelva de fondo los problemas del estado?, nada. El pequeño hombre se ha dedicado a elaborar fantasías mediáticas para justificar su ineptitud para precisamente cumplir “algo” de lo prometido en campaña. Y esto quedo en evidencia desde el primer día en que sin que nadie sepa cómo y porque y violando absolutamente los preceptos legales (y sabido es que MAYL adolece del conocimiento de estos), establece contacto con presuntos prestanombres de Javier Duarte y su evidentemente dañada psicológicamente esposa Karime Macías, y negocia con ellos (y por negociar se entiende que se dialoga para que ambas partes obtengan algo, sin que esto debiera haber sucedido, pues los cómplices del saqueo tenían que haber perdido todo y estar en la cárcel) una “quita” como se le dice en el argot financiero al monto del dinero sustraído, quita, que seguramente es infinitamente menor a las cantidades robadas por estos hampones.

Ya el día de su posesión (no diabólica, la de gobernador) exhibe públicamente a otro impresentable, cómplice de Javier Duarte, el diputado federal Erick Lagos, junto a su hijo, mostrándole a los veracruzanos que la complicidad con los exfuncionarios duartistas es real, fuerte y decidida. Y esta es tal porque muestra la carencia que de antemano tenía de encarcelar a los causantes del robo veracruzano porque sabía ya que le sería imposible hacerlo, pero acalambrando a muchos de estos, con las tácticas porriles que desde la universidad veracruzana domina, intimidó a estos con el único propósito de extraerles información para encarcelar no a los enemigos de Veracruz, sino para encarcelar a SUS enemigos, por eso los nombres de los demás involucrados, que el pueblo exige sean detenidos o ya al menos investigados, permanecen sin ser tocados. Porque no le interesan, sus agravios están con Javier y Fidel.

 

Prometió cimbrar a México, y no lo hizo.

Prometió encarcelar a los caciques norteños y ahora los promueve.

Prometió no influir en las áreas de justicia y nombró a su Winckulín y su Muelín.

Prometió la seguridad de los veracruzanos y no cumplió.

Prometió transparencia y no cumplió.

Prometió agilizar los pagos a municipios y ahora les grita e insulta, tal como mercader turco.

Prometió no hacer nada de lo que hizo Javier Duarte y está haciendo todo exactamente igual.

Critica medios, calla consignas, gobierna via Fb y periscope a su limitada audiencia inflada por perfiles falsos.

Dice: “no tener varita mágica para resolver todos los asuntos del estado”, cuándo en campaña juraba que YA, YA, YA, los resolvería casi, casi iniciando su minimandato.

Sin embargo, mueve sus piezas para imponer a sus hijos para seguir succionando del erario veracruzano, porque, aunque persiste con la mentira de que no hay dinero, Veracruz es muy rico y estos individuos han sabido sacarle mucho provecho a una tierra que no es de ellos pero que la manejan como tal y seguramente ya saben adónde van a hincar el diente.

Los demonios de Yunes son pues aquellos que no lo dejan dormir y que lo han hecho de ojo distraído y tic nervioso en el hombro, y que necesita acallarlos YA, pues la tormenta demoniaca en su cabeza solo gira en torno de ellos. La obsesión y el hígado, en su intentona de distraer al pueblo, mientras busca acallar sus demonios, no le permiten más que excusar falacias , amenazas y denuncias que jamás sustenta con probanzas, como el día de hoy, que se metió con uno de los políticos con mayor peso en México, asegurando que Andrés Manuel López Obrador recibía dinero de Javier Duarte sin enseñar siquiera algo que comprobara esa información.

La suma de las mentiras acumuladas, junto con un gabinete de papel china (por mala calidad), harán ver a ese 18.5% de veracruzanos que los Yunes, esos del estero y de por ahí cerca, solo deben de gobernar en la locura de sus mentes insanas proclives a la violencia, la diatriba y la descalificación de todo lo que no se mueve como ellos en lugares especializados para su tratamiento.

Pseudoesfera: ¿Qué hay de cierto que a Tarek Abdala no le van a hacer ni pío de acuerdo a varias fuentes que aseguran que Winckler lo único que sabe hacer es defender borrachazos y no desaforar diputados?

@JLGalindo1

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